Sri Caitanya y el Señor Shiva

Caminando como un poderoso león, el gran Maestro Sri Caitanya visito el  pueblo de Ekamraka actualmente conocido como Bhuvaneswara, en Puri Dhama, donde Shivaji vive con su consorte Parvati devi. Al ver la cúpula del templo, Sri Caitanya corrió en gran ansiedad. Una bandera se podía distinguir encima de la cúpula. El gran maestro ofreció reverencias al templo antes de entrar a Ekamraka. En Ekamraka, como morada del Señor Siva, abundan templos de Shivaji y junto al Sivalinga principal Visvesuara, hay 10.000.000 Shiva lingas. Cuando  El Señor Gaurahari le ofreció sus respetos a Siva y Parvati, a los devotos se les desapareció el cansancio del viaje. Sri Caitanya enmudeció al ver a la Deidad de Shivaji, Sus labios se tornaron rojizos, torrentes de lágrimas salían de sus ojos, todo su cuerpo se transformaba en éxtasis y comenzó a ofrecer oraciones conocidas como el Sri Shiva-astakam las cuales se encuentran en el Sri Caitanya Carita Mahakavya de Murari Gupta:

 

 

 Ofrezco mis reverencias una y otra vez a Ti. Tu eres el controlador de los semidioses; el padre original de todas las entidades vivientes; a Ti, cuyo carácter es encantador; a Ti, cuya cabeza está adornada con la luna creciente surgida de las olas del ganga y a Ti que eres un festival para la diosa Gauri.     

 Ofrezco reverencias a Ti, que estás vestido con ropas doradas como el oro fundido, la luna, los lotos azules, el coral y las nubes oscuras como el monzón. A Ti, que otorgas las más deseadas bendiciones a Tus devotos por medio de Tu deleitable danza; a Ti que eres el maestro de los yogis y cuya bandera tiene como símbolo al toro Nandi.     

 

 

 

 

 Ofrezco mis reverencias a Ti, que alejas la oscuridad con Tus tres ojos, la luna el sol y el fuego – símbolo de los tres ojos de Shivaji; a Ti quien causa toda situación auspiciosa para todos los seres.  A Ti, cuya potencia derrota a miles de lunas y soles juntos.
 Ofrezco mis reverencias a Ti, cuya forma es iluminada por las joyas de Ananta, el rey de las serpientes; a Ti cuya piel de tigre cubre Tu tronco, quien está sentado en el loto de mil pétalos del corazón de todos y cuyos brazos están adornados con brazaletes brillantes.     

 

 

 

 

 Ofrezco mis reverencias a Ti que proporcionas felicidad a todos Tus sirvientes ya que Tú les otorgas el néctar que emana de tus rojizos pies de loto, que resuena con el tintinear de Tus tobilleras de flores de campana y que otorgas belleza a todas las gemas.      

 Sri Rama, Govinda, Mukunda, Sri Krishna Vasudeva Narayana, enloquecen al beber el néctar de Tus santos nombres que destruye todo lo inauspicioso.     

 

 

 

 

 Ofrezco mis reverencias a Ti que eres el refugio de Sri Narada y de todos los sabios que toman refugio en Ti Tu le otorgas Bhakti, devoción por Hari a quien toma refugio en Ti, el guru de todos.      

 Ofrezco mis reverencias a Ti que eres un festival para la diosa Gauri, que eres el monarca de Sus aires vitales, a Ti que eres capaz de mostrar un oceano de Rasas trascendentales cantando los lilas de Govinda.     

 

 

En apreciación, el pujari del templo le dio a Sri Caitanya el Prasada de Shivaji así como guirnaldas, aceites, etc. Después Mahaprabhu Se retiró a la casa de un devoto a descansar. A la mañana siguiente Mahaprabhu Se fue a bañar al Bindu Sarovar, ofreció sus reverencias a Mahadeva y continuó su viaje para Nilacala.

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