El matrimonio de Shiva y Parvati

 

TRETA YUGA

Una vez, en Treta- Yuga, Shiva  acompañado de su esposa Sati, Madre del Universo, el Señor Shiva llamó al sabio  Agastya. El gran sabio le adoró reconociéndole como su señor y le refirió la historia completa de Sri Rama. El señor Mahesa Shambhu habló acerca de la devoción a Hari, a petición del sabio, quien estaba sumamente receptivo.

De esta manera, narrando y escuchando la historia de las virtudes de Sri Rama, Shiva pasó unos días allí. Finalmente, Shiva se dirigió a su hogar en el monte Kailasha, con su esposa, la hija del Rey Daksa.

RAMACANDRA

En aquellos días,  Sri Hari, queriendo aliviar el sufrimiento de la Tierra,  se  encarnócomo  el Rey Raghu. Renunciando a su derecho al trono, el Señor vagaba por el bosque Dandaka vestido como un  asceta.

El Señor Shiva reflexionaba: “¿Cómo podré verle? el Señor se ha encarnado en secreto, y si yo le visito, todos sabrán quien es”. En el corazón de Sankara, había un gran pesar; sin embargo Sati no sospechaba nada de este secreto.

Ravana, el rey demonio de Lanka, encontró la muerte en las manos de un enemigo humano, gracias a un favor del Señor Brahma y el Señor hizo que las palabras de Brahma se hicieran realidad. “Si yo no voy a su encuentro, siempre me arrepentiré.”

En aquella ocasión,  Shambu vio a Sri Rama, y en su corazón nació una inmensa alegría. Bañó sus ojos en ese océano de belleza, pero no le descubrió su identidad pues sabía que no era una ocasión apropiada.

El destructor de Cupido, Shiva, comenzó a exclamar: “¡Gloria al Redentor del universo,  quien es toda verdad, conciencia y dicha!”.

LA DUDA DE SATI

Cuando Sati vio a su misericordioso Señor Shambu estremecido de alegría,  surgió una duda en su mente:  “Sankara es el Señor mismo del universo y es digno de adoración universal; los dioses, los hombres y los sabios inclinan su cabeza ante él. Sin embargo, presentó su obediencia a este príncipe, describiéndole como el Ser Supremo  quien es todo verdad, Conciencia y Dicha.”

Así pues, la mente de Sati  se llenóde una interminable serie de dudas; Su corazón no podía sentirse en paz. Aunque no abría los labios, el Señor Shiva, quien controla todo interiormente, llegó a saberlo y le dijo: “ o tranquilízate, Sati, tu naturaleza es fuerte; nunca deberías tener esa duda en tu mente. Él es el mismo Rama, Héroe de la raza Raghu, mi amado Dios, cuya historia cantó el santo Agastya. La fe en Él es de lo que yo le hablé a Agastya; Él es a quien todos los sabios siempre esperan. Él  es la joya de la raza Raghu. Él ha aparecido  para el bien de sus devotos, Él no es otro sino el Supremo eterno quien todo lo penetra.

ALIVIO PARA SATI

Aunque el Señor Shiva repitió esto una y otra  vez, sus palabras no aliviaron el corazón de Sati. Entonces el gran Shiva, sonriendo y sintiendo en su corazón el poder de Maya creado por Vishnú, le dijo: “Si tienes esa gran duda en tu mente, ¿Por qué no vas y lo ves por ti misma? Yo te esperaré a la sombra de este árbol baniano hasta que vuelvas a mí. Usando tu capacidad de juicio llegarás a una conclusión  y se borrará el grave error que nace de tu ignorancia.

De este modo, Sati emprendió la marcha con el permiso de Shiva. Después de muchos pensamientos  y preocupaciones, Sati tomó la forma de Sita y  se dirigió hacia el mismo sendero que recorría el Señor Rama. Cuando Laksmana el sagaz hermano de Rama vio a Sati así disfrazada, se quedó sorprendido y desconcertado. La boca se le paralizó ó y adquirió una expresión grave.

¿DÓNDE ESTÁ SHIVA?

El Señor Rama, quien percibe y controla todo no tardó en descubrir el falso aspecto de Sati, quien pretendía engañarle incluso a él. Percibiendo y controlando todo, el Señor  Rama, no tardó en descubrir el falso aspecto de Sati. Sati pretendía engáñale incluso a él. Cantando en su corazón al poder de Maya, Sri Rama sonriente se dirigió a ella con una dulce voz. Primero juntó sus manos y le  expresó su obediencia, diciéndole su nombre y el de su padre, luego le preguntó el paradero del Señor Shiva.

SATI REGRESÓ ABATIDA EN SU CORAZÓN

Sati se sintió muy molesta al oír las palabras de Rama, suaves pero muy significativas. Regresó con un sentimiento de dolor y muy abatida en su corazón.

“Yo no presté atención a las palabras de Sankara y quise imponer a Rama mi propia ignorancia. ¿Qué respuesta le daré ahora a mi señor?” . El sufrimiento de su corazón era terrible. Sri Rama vio que Sati estaba muy afligida y quiso revelarle parte de su gloria.

SITA SE SINTIÓ LLENA DE TEMOR AL VER LA GLORIA DEL SEÑOR RAMA

Mientras caminaba, Sati contempló un extraño fenómeno. Rama iba delante de ella con su compañera Sita y su hermano menor Laksmana. Miró atrás y vio también al Señor con su hermano y Sita con ropas muy hermosas. Dondequiera que miraba veía al Señor en su trono en compañía de los siddhas y sabios que le servían. Sati vio más de una imagen de Shiva, Brahma y Vishnú, cada una con una gloria infinitamente mayor que la anterior. También contempló todo un ejército de dioses vestidos de formas diversas , esperándole  y  postrándose a los pies del señor. Luego vio innumerables  Laksmis y Satis, compañeras de Shiva y  de Brahma, todas de incomparable belleza. Mientras los dioses que adoraban al Señor aparecían con atavíos diversos, el aspecto de Sri Rama era siempre el mismo. Y aunque Sati vio a muchos Ramas, el mismo Laksmana y la misma Sita, Sati se sintió llena de temor, su corazón tembló y perdió la conciencia de su cuerpo.

Se sentó a orillas del camino y  cerró los ojos. Cuando los abrió no vio nada más allí.  Postró la cabeza repetidas veces a los pies de Sri Rama y se dirigió al lugar donde estaba el  Señor Shiva.

SHIVA ADORA A RAMA

Shiva le dijo: “Ahora dime toda la verdad, ¿cómo probaste a Sri Rama?”.   Cuando comprendió la grandeza del Héroe de la raza Raghu, Sati  sintió temor y no reveló la verdad a Shiva. “No lo probé, mi señor; le presente  mi obediencia igual que tú, Lo que dijiste no puede ser falso; mi corazón está completamente seguro”.

EL SEÑOR SHIVA ESTABA ABATIDO DE DOLOR

Entonces, Shiva miró en su interior y vio todo lo que Sati había hecho. Una vez más, se postró ante el poder ilusorio de Rama que había hecho que Sati mintiera. “Lo que la voluntad de Sri Hari ha dispuesto debe realizarse”, pensó para sí.

Sati había tomado la forma de Sita, esto  afligió mucho el corazón de Shiva. “Si sigo amando a Sati como hasta ahora, desaparecerá el culto de la Devoción y esto no  estará bien. Sati es demasiado casta para que la abandone, y seguir amándola como esposa es un gran pecado”.

El gran Señor Sankara no pronunció palabra alguna, aunque su corazón estaba  abatido de dolor. Entonces el Señor Shiva se postró a los pies de Sri Hari, y en cuanto invocó a Sri Rama se dio cuenta de que mientras Sati siguiera en ese cuerpo, no debía relacionarse con ella.

EL VOTO DE SHIVA

Pensando de esta manera , Shiva tomó una decisión y se dirigió a su hogar en el monte Kailasha, con su mente fija en Rama. Mientras caminaba escuchó una hermosa voz que provenía del cielo y le decía: “Gloria al gran Shiva que se ha mantenido tan fielmente ligado por su devoción. ¿Quién sino tú puedes hacer una promesa así? Tú eres devoto de Sri Rama y del Señor todopoderoso al mismo tiempo”.

Sati se sintió muy preocupada al oír esta voz proveniente del cielo, y se dirigió a Shiva con voz trémula diciendo: “Dime la promesa que has hecho. Tú eres compasivo con los pobres y la encarnación de la verdad.”

SHIVA HABÍA DESCUBIERTO TODO

Aunque Sati le preguntó de  diversas maneras, Sankara, no le dio respuestas. Sati comprendió que Shiva había descubierto todo y se  entristeció por haber tratado de engañarlo.  Shambu.

El grado de su angustia no se podía medir ni describir. Había visto que Shiva es un océano sin fondo de misericordia, pues no había puesto al descubierto su culpa. Sin embargo, por la actitud de Sankara dedujo que él la había abandonado, y su corazón se vio desamparado.

EL CORAZÓN DE SITA ARDÍA COMO UNA HOGUERA

Estando consciente de su culpa, no podía protestar en modo alguno,  y su corazón ardía como una hoguera. Al percibir la mirada triste de Sati, Shiva le  relató  diversas historias muy bellas para distraer su mente. Así llegaron a Kailasha.

EL SEÑOR SHIVA ENTRA EN SAMADHI

Entonces, Shiva se sentó bajo un árbo baniano en la postura yóguica de Padmasana. Se unió a su propio ser y entró en un Éxtasis Samadhi ininterrumpido e indefinido. Sati vivía en Kailasha, y su mente estaba  constantemente apenada. Nadie sabía lo que estaba ocurriendo en su interior, y sus días se hacían tan pesados como Yugas o edades enteras. La tristeza que se había apoderado de su mente no desaparecía, y no sentía fuerzas para cruzar el océano de su pena.

LA OFENSA DE SATI

“Ofendí al señor de los Raghus y luego tomé por falsas las palabras de mi esposo. La voluntad divina me ha dado lo que merezco por mis pecados. Ahora, oh Dios, no tienes ninguna obligación de hacerme seguir viva menos aun cuando me has separado de Sankara.”

SATI INVOCA LA PRESENCIA DE RAMA

La angustia de su corazón era indescriptible. Sati invocó la presencia de Sri Rama en su corazón y se dirigió a Él de la siguiente manera: “ Puesto que todos  afirman que eres compasivo con los pobres, y los Vedas te alaban como disipador del sufrimiento, te suplico con las manos unidas, oh Señor, que me liberes sin tardanza de este cuerpo mío. Si tengo devoción a los pies de Shiva, y si soy fiel a mi promesa en pensamiento, palabra y obra,  escúchame y haz algo rápidamente para que pueda morir y así liberarme de esta desgracia insoportable sin mucho esfuerzo”.

EL SEÑOR SHIVA HABÍA DESPERTADO

Así pues, Sati se sentía muy desgraciada. Su profundo sufrimiento  estaba más allá de las palabras. Al cabo de ochenta y siete mil años, el inmortal Shambu salió de su éxtasis  y comenzó a repetir el nombre de Rama.  Cuando Sati se enteró de que su Señor había despertado, fue y se postró a los pies de su señor Shambu. Entonces Sankara le ofreció un lugar frente a él, y comenzó a narrar las bellas historias de Sri Hari.

EL PADRE DE SITA

Entretanto, Daksa, el padre de Sati había logrado ser el señor de los seres creados. Cuando Daksa alcanzó está posición tan alta, el orgullo  se acrecentó en su corazón, pues en este mundo nunca ha existido una criatura a  quien el poder no le intoxicara. Daksa reunió a todos los sabios, y comenzaron a realizar un gran sacrificio. Se invitó a todos los Dioses que forman parte en las oblaciones ofrecidas en los sacrificios. Los Kinaras, Nagas, Siddhas y Gandharvas y todo el ejército de los dioses, acompañados de sus esposas se dirigieron al lugar del sacrificio.

Todos los Dioses a excepción de Vishnu, Brahma y el gran Shiva, salieron en sus carros aéreos. Sati contempló  los  variados y hermosos carros  que cruzaban los aires. Doncellas celestiales cantaban dulces melodías  cuyos sonidos se introducían en los oídos de los ascetas y rompían su meditación. Cuando Sati preguntó a Shiva qué  significaba todo aquel movimiento por el aire,  Shiva le explicó todo.

Ella se sintió feliz al enterarse del sacrificio dispuesto por su padre y pensó que sería una buena excusa para estar unos días con él, en caso de que el gran Shiva diera su consentimiento.

SATI IMPLORA PERMISO A SHIVA

Sati habló con voz suave, teñida de temor, duda y cariño: “Hay una gran fiesta en casa de mi padre, oh señor, si me das tu permiso, me gustaría ir y verla, oh fuente de compasión”.

El Señor Shiva respondió: “Tu idea es buena y a mí también me gustaría ir. Pero el problema es que tu padre no nos ha invitado. Daksa ha invitado a todas sus hijas, pero a ti te ha ignorado por el rencor que nos tiene. Una vez criticó nuestro comportamiento ante Brahma; por eso, continúa insultándonos”.

El Señor Shiva continuó: “Las heridas de las flechas de un enemigo no son tan dolorosas como las punzadas de las palabras crueles de un familiar, pues ese dolor continúa lacerando el corazón noche y día. Si a pesar de mi consejo, decides ir, sin tener en cuenta mis palabras, no te aguarda un buen futuro. Tú eres muy digna de respeto, y el insulto de tu familiar  provocará tu muerte inmediata. Si vas allí sin que te inviten, Bhavani, todo decoro, afecto y honor desaparecerá de ti. Sin duda, es cierto que uno debería visitar a su amigo, maestro o padre sin esperar una invitación formal; sin embargo, no conseguirás nada bueno donde hay rencor contra ti”.

EL DESTINO DISPUSO QUE SATI NO ACTUARA CON SABIDURÍA

Shambu se lo explicó a Sati de distintas maneras; pero el destino  dispuso que ella no actuara con sabiduría. Después de razonar con ella repetidas veces, Hara finalmente se dio cuenta de que la hija de Daksa no iba a quedarse, le ofreció algunos de sus ayudantes como escolta y se despidió de ella. Cuando Bhavani llegó a la casa de su padre, nadie la recibió por temor a disgustar a Daksa. Su madre fue la única persona que la acogió cariñosamente. Sus hermanas la recibieron con sonrisas, pero Daksa no quiso preguntar ni siquiera por su salud; el mero hecho de verla encendía su ira.

SATI EN LA CASA DE DAKSHA

Sati fue a mirar el sacrificio, pero no vio en ningún sitio oblaciones dedicadas a Shambu. Entonces se dio cuenta de que  Sankara tenía razón; Su corazón se inflamaba al pensar en el insulto a su señor.  La pena anterior de ser repudiada por su señor no la atormentaba tanto como el  profundo sufrimiento de ahora por haber  insultado a su marido (haciendo caso omiso a sus palabras. Aunque hay muchas clases de sufrimientos en el mundo, el insulto a las personas queridas es el más doloroso de todos.

DAKSHA MALDICE AL SEÑOR SHIVA

En cierta oportunidad, Daksa, cuando vio al Señor Shiva a sentado como si estuviera en contra de él, se lavó las manos y la boca y le maldijo con las siguientes palabras: “Yo no tenía el menor deseo de entregar mi hija a esa persona, que ha roto todas las normas de urbanidad. Es impuro, pues no cumple las reglas y regulaciones prescritas, pero me vi obligado a entregarle mi hija, como  aquel que enseña los Vedas a un Sudra. Vive en lugares muy sucios, en los crematorios, y anda en compañía de fantasmas y demonios. Desnudo como un loco, riendo y llorando,  y se unta todo el cuerpo con las cenizas del crematorio. No tiene costumbre de bañarse, y se engalana con un collar de calaveras y huesos. Así pues, Shiva es auspicioso sólo de nombre; en realidad es la criatura más demencial e inauspiciosa. Todos los seres alucinados, los más hundidos en la modalidad de la ignorancia, sienten cariño por él, y él es un líder para ellos.  A petición del Señor Brahma, yo le entregué mi casta hija, aunque él carece por completo de limpieza y tiene el corazón lleno de cosas desagradables”

LA OFENSA DE DAKSHA

Daksa, muy iracundo, maldijo al Señor Shiva, salió de la asamblea y regresó a su casa. Nandisvara, uno de los principales seguidores del Señor Shiva, al darse cuenta de que su señor había sido maldecido, se llenó de ira. Sus ojos enrojecieron, y se dispuso a maldecir a Daksa y a todos los brahmanas que, estando allí presentes, habían consentido que Daksa maldijese con ásperas palabras a Shiva. Nandisvara pronunció entonces las siguientes palabras: Todo aquel que haya aceptado a Daksa como la personalidad más importante, desdeñando al Señor Shiva debido a la envidia, tiene poca inteligencia, y por tener una visión dual de las cosas, se verá privado de conocimiento trascendental.

LA OFENSA ERA INSOPORTABLE PARA SATI

La ofensa a Shiva era algo insoportable  e irritante para Sati. Su corazón no podía apaciguarse y su madre trataba de calmarla por todos los medios.  Por esta razón,  reprochó con dureza a todos los reunidos,  Diciéndoles enojada:

“El Señor Shiva es el ser más querido de todas las entidades vivientes. No tiene rival. No quiere demasiado a nadie, y nadie es su enemigo. Nadie más que tú podría envidiar a ese ser universal, que está libre de toda enemistad.”

EL SANTO NOMBRE DE SHIVA

Sati continuó: Mí querido padre, al envidiar al Señor Shiva estás cometiendo la mayor de las ofensas, pues incluso, su nombre, compuesto de dos sílabas, Shi y va, purifica a las personas de todas las actividades pecaminosas. Nadie pasa por alto sus órdenes. El Señor Shiva es siempre puro, y excepto tú, nadie le envidia. Si alguien escucha a un irresponsable blasfemar contra el amo y controlador de la religión, debe taparse los oídos y marcharse, en caso de que no pueda castigarle. Pero si puede matarle, entonces debe emplear la violencia,  cortándole la lengua al blasfemo y matar al ofensor; después, debe abandonar su propia vida. Por lo tanto, no voy a cargar más, con este cuerpo indigno que he recibido de ti,  quien ha blasfemado contra el Señor Shiva. Para quien haya tomado comida venenosa, el mejor tratamiento es vomitar. Eres un ofensor contra los pies de loto del Señor Shiva, y para mi desgracia, mi cuerpo procede del tuyo. Siento mucha vergüenza del parentesco que me une a ti, y reniego de mí misma por tener un cuerpo contaminado por la relación con un ofensor contra los pies de loto de la más grande de las personalidades.”

SATI EMPEZÓ A ABANDONAR EL CUERPO

Diciendo estas palabras a su padre en el recinto del sacrificio, Sati se sentó en el suelo mirando hacia el norte. Vestida con ropas de color azafrán, tocó agua para santificarse y cerró los ojos para absorberse en el proceso del yoga místico. En primer lugar se sentó en la postura prescrita, y a continuación llevó hacia arriba el aire vital hasta situarlo en la posición de equilibrio próximo al ombligo. Después elevó el aire vital, mezclado con la inteligencia, hasta el corazón, y luego, gradualmente hasta el conducto pulmonar, y desde ahí, hasta el entrecejo. Fue así como  empezó a abandonar su cuerpo, el mismo cuerpo  que sentó respetuosa y afectuosamente en el regazo del Señor Shiva, a quien adoran los grandes sabios y santos.

SATI ENVUELTA EN FUEGO Y LLENA DE IRA

Sati, debido a la ira que su padre le inspiraba, comenzó a meditar en el aire ardiente del interior del cuerpo. concentró totalmente su meditación en los santos pies de loto de su esposo, el Señor Shiva, quien es el maestro espiritual supremo del mundo entero. De esa manera, se limpió por completo de toda mancha de pecado, y meditando en los elementos ígneos, abandonó el cuerpo envuelta en un fuego ardiente.

Cuando Sati, iracunda, aniquiló su cuerpo, se levantó un clamor tumultuoso por todo el universo. ¿Por qué razón Sati, la esposa del Señor Shiva, el semidiós más respetable, había abandonado el cuerpo de aquella manera?

LA DESTRUCCIÓN DEL SACRIFICIO

Al enterarse de la muerte de Sati, los sirvientes de Shambu comenzaron a destruir el sacrificio. Al ver que destruían el sacrificio, el gran sabio Bhrgu quiso protegerlo. Cuando el Señor Shiva escuchó de labios de Narada la noticia de que Sati, su esposa, había muerto debido al insulto de Daksa, y que los semidioses Bhrgu habían expulsado a sus soldados, se puso  extremadamente furioso y mordiéndose los labios, se arrancó de la cabeza  un cabello que llameaba como el fuego o la electricidad.

EL SEÑOR SHIVA CREA UN TERRIBLE DEMONIO

El Señor Shiva inmediatamente se puso de pie y, riendo como un loco, lanzó el cabello contra el suelo. De este modo creó un terrible demonio negro, tan alto como el cielo y tan brillante como tres soles juntos. Sus dientes eran aterradores, y los  cabellos de su cabeza parecían llamaradas de fuego. Tenía ocho brazos, en los que empuñaba diversas clases de armas, y llevaba en su cuello un collar de cabezas humanas.

Con las manos juntas, el gigantesco demonio preguntó: “Mi señor, ¿qué debo hacer?”. El Señor Siva le ordenó directamente: “Has nacido de mi cuerpo, y por ello eres el jefe de todos mis aliados. Así pues, mata a Daksa y a sus soldados en el lugar del sacrificio”.

LA PERSONIFICACIÓN DE LA IRA

Esa persona negra era la personificación de la ira, y estaba dispuesta a ejecutar las órdenes del Señor Shiva. Considerándose capaz de hacer frente a cualquier poder que se le opusiera, caminó dando vueltas alrededor del Señor Shiva. Levantando un clamor tumultuoso, muchos otros soldados del Señor Shiva siguieron a la feroz personalidad. Llevaba un gran tridente, tan espantoso como para matar incluso a la muerte, y en las piernas llevaba ajorcas que parecían rugir.

EL TEMOR DE LOS INVITADOS

En ese momento, todas las personas reunidas en el recinto del sacrificio —los sacerdotes, el director de la celebración del sacrificio, los brahmanas y las esposas de éstos— se preguntaron de dónde  provenía aquella oscuridad. Después  entendieron –se dieron cuenta que era una tormenta de polvo, y se llenaron de ansiedad. Haciendo suposiciones sobre el origen de la tormenta, decían: “No sopla ningún viento, ni pasan vacas por el camino, y esta tormenta no pueden haberla levantado unos bandidos, pues todavía vive el fuerte rey Barhi, que siempre castiga a los ladrones. ¿De dónde viene esta tormenta de polvo? ¿Ha llegado el momento de la disolución del planeta?”

Junto con las demás mujeres allí reunidas, Prasuti, la esposa de Daksa, presa de la angustia, dijo: “Este peligro lo ha creado Daksa debido a la muerte de Sati, que, a pesar de que era completamente inocente, abandonó el cuerpo en presencia de sus hermanas. En el momento de la disolución, el Señor Shiva se suelta el cabello y atraviesa con su tridente a los gobernantes de todas las direcciones. Ríe y danza con orgullo, haciendo ondear las manos de sus víctimas como banderas agitadas en todas las direcciones. Es como un trueno que dispersa las nubes por todo el mundo.”

 

LOS SEGUIDORES DE SHIVA RODEARON EL RECINTO DE SACRIFICIO

El gigantesco hombre negro mostró sus espantosos dientes. Con los movimientos de sus cejas, los cuerpos luminosos del cielo se dispersaron, y con su refulgencia de cegadora intensidad, hizo que su brillo se difuminase. Por la  inadecuada conducta que Daksa había mostrado, ni siquiera su padre, el Señor Brahma, se hubiera salvado de aquella inmensa manifestación de ira. Mientras todos estaban conversando, Daksa vio presagios de peligro por todas partes, en la Tierra y en el cielo. Los seguidores del Señor Shiva rodearon el recinto de sacrificio. Eran de baja estatura y llevaban armas de distintos tipos; sus cuerpos eran parecidos al del tiburón, negruzcos y amarillentos. Corriendo alrededor del recinto de sacrificio, provocaron los primeros disturbios. Algunos de los soldados echaron abajo los pilares que sustentaban el pandal del sacrificio, otros entraron en las habitaciones de las mujeres,  algunos se pusieron a destruir el recinto de sacrificio, y otros entraron en la cocina y en las habitaciones que servían de residencia. Rompieron todos los  recipientes que se habían hecho para el sacrificio, y algunos se pusieron a apagar el fuego del sacrificio. Otros derribaron la línea de demarcación del recinto de sacrificio, y hubo quienes orinaron en él. Unos cortaron el paso a los sabios que huían, otros amenazaron a las mujeres allí reunidas, y algunos apresaron a los semidioses que huían del pandal.

Maniman, uno de los seguidores del Señor Siva, apresó a Bhrgu; y Virabhadra, el demonio negro, a Daksa. Otro seguidor, cuyo nombre era Candesa, apresó a Pusa.

LA LLUVIA DE PIEDRAS ERA INCESANTE

Nandisvara apresó al semidiós Bhaga. La lluvia de piedras era incesante, y todos los sacerdotes y participantes en el sacrificio se encontraban en una situación de enorme peligro y sufrimiento. Temiendo por sus vidas, se desperdigaron corriendo en distintas direcciones. Virabhadra arrancó con sus manos el bigote a Bhrgu, quien era el que ofrecía las oblaciones al fuego de sacrificio. Inmediatamente después, Virabhadra , muy iracundo, tiró al suelo a Bhaga y con gran fuerza le arrancó los ojos cuyas cejas había estado moviendo cuando Daksa maldijo al Señor Shiva.Virabhadra le partió a Daksa los dientes, los cuales había enseñado mientras maldecía al Señor Shiva, también a Pusa, que  igualmente los había  mostrado con una sonrisa de aprobación. Después, Virabhadra, la gigantesca personalidad, se sentó en el pecho de Daksa, y con armas afiladas, intentó separarle la cabeza del cuerpo, tanto con himnos como empleando armas pero no pudo , era difícil hacerle el  mínimo rasguño en la piel de Daksa.

VIRABHADRA

La confusión de Virabhadra no conocía límites. Entonces vio en el recinto de sacrificio el artilugio de madera que se usaba para matar a los animales, y se sirvió de él para decapitar a Daksa., en el bando del Señor Siva estaban complacidos y daban gritos de alegría; todos los bhutas, fantasmas y demonios  presentes  hicieron un sonido estruendoso.

LOS BRAHMANAS SE LAMENTABAN

En el otro bando, los brahmanas encargados del sacrificio  se lamentaban con exclamaciones de dolor por la muerte de Daksa. Virabhadra recogiendo la cabeza de Daksa, la arrojó con gran ira hacia el lado sur del fuego de sacrificio, ofreciéndola como oblación. De esta manera, los seguidores del Señor Shiva asolaron por completo todo el recinto de sacrificio. Finalmente, le prendieron fuego y partieron rumbo a Kailasa, la morada de su amo. Daksa recibió el castigo que debe afrontar todo enemigo de Shambu. Todos los sacerdotes, semidioses, y demás miembros de la asamblea de sacrificio, muy temerosos, se dirigieron al Señor Brahma, después de su derrota a manos de los soldados del Señor Shiva, quienes les hirieron con tridentes, espadas y  diversas armas.. Después de ofrecerle reverencias, le explicaron detalladamente todo lo ocurrido. Tanto el Señor Brahma como el Señor Vishnu ya sabían lo que iba a ocurrir en el sacrificio de Daksa,  por esta razón no asistieron a la celebración.

EL SEÑOR BRAHMA LES ADVIERTE ACERCA DE LAS OFENSAS

El Señor Brahma, después de escuchar el relato de los semidioses y asistentes al sacrificio: Un sacrificio en el que se blasfema contra una persona excelsa, ofendiendo sus pies de loto, nunca puede traer felicidad. No  podrán ser felices de esa manera. Le han negado al Señor Shiva la participación en los resultados del sacrificio, y por lo tanto  han cometido una ofensa contra sus pies de loto. Así pues , si  se dirigen a él sin reparos en  sus mentes, y  se rinden a él,   postrándose a sus pies de loto, él se sentirá muy complacido.

EL SEÑOR BRAHMA LES ADVIRTIÓ DEL PODER DEL SEÑOR SHIVA

El Señor Brahma les advirtió también que el Señor Shiva es tan poderoso que su ira puede destruir en un instante todos los planetas y a sus príncipes controladores. También les dijo que el Señor Shiva se encontraba sumamente  triste,   por la pérdida de su querida esposa y estaba además muy afligido por las ingratas palabras de Daksa. El Señor Brahma les sugirió que, dadas las circunstancias, lo más propicio era que fueran cuanto antes a pedirle perdón. Después de dar estos consejos a los semidioses, pitas y señores de las entidades vivientes, el Señor Brahma los llevó  a la morada del Señor Shiva, el monte Kailasha. Los semidioses vieron sentado bajo un enorme árbol Baniano al Señor Shiva,  quien estaba capacitado para dar la perfección a los yoguis místicos y liberar a todas las entidades vivientes. Tan sereno como el tiempo eterno, parecía haber abandonado todo rastro de ira.

ORACIONES DE LOS SEMIDIOSES A SHIVA

Los semidioses vieron al Señor Shiva manifestando su perfección como amo de los sentidos, del conocimiento, de las actividades fruitivas y del sendero que conduce a la perfección. Era el amigo del mundo entero, y en virtud del afecto sin reservas que sentía por todos, era muy auspicioso. Estaba sentado sobre una piel de ciervo, practicando toda clase de austeridades. Con el cuerpo untado de cenizas, tenía el aspecto de una nube al atardecer. Sobre  su cabeza llevaba el signo de la media luna, una representación simbólica. Estaba sentado en una estera de paja y se dirigía a todos los presentes, y en particular al gran sabio Narada, a quien hablaba acerca de la Verdad Absoluta. Todos los sabios y semidioses, encabezados por Indra, ofrecieron sus respetuosas reverencias al Señor Shiva con las manos unidas

EL SEÑOR SHIVA ESTABA ABSORTO EN TRANCE

El Señor Shiva vestía ropas de color azafrán y estaba absorto en trance. Por su aspecto, parecía el más eminente de los sabios. Tanto los semidioses como los demonios adoraban los pies de loto del Señor Shiva, pero él, tan pronto como vio que entre los semidioses estaba el Señor Brahma, se levantó, y a pesar de su excelsa posición, le ofreció reverencias postrándose y tocando sus pies de loto. Narada y los demás sabios que estaban con el Señor Shiva ofrecieron también sus respetuosas reverencias al Señor Brahma.

EL SEÑOR BRAHMA SE DIRIGE AL SEÑOR SHIVA

Después de recibir su adoración, el Señor Brahma, sonriendo, se dirigió al Señor Shiva diciéndole: “Mi querido Señor Shiva, sé que tú eres el controlador de toda la manifestación cósmica, de la cual eres simultáneamente padre y madre. Eres además el Brahman Supremo que está más allá de esa manifestación. Yo te conozco de esta forma. Mi querido señor, tú creas, mantienes y aniquilas la manifestación cósmica mediante la expansión de tu persona, exactamente como una araña crea, mantiene y retrae su tela. ¡Oh, señor!, ¡oh, tú, el más auspicioso!, tú has fijado los planetas celestiales, los Vaikunthas espirituales y la esfera del Brahman impersonal como los respectivos destinos de los ejecutantes de actividades auspiciosas. De la misma manera, a aquellos malvados, les destinan infiernos horribles y espantosos. A pesar de todo,  en ocasiones vemos que sucede lo contrario. Es muy difícil averiguar a qué se debe esto. Las personas que hacen diferencias entre unas cosas y otras, que simplemente están apegadas a las actividades fruitivas, que tienen una mentalidad ruin, que siempre sienten dolor cuando ven a los demás en condiciones prósperas y, por esa razón, les insultan-los afligen con palabras ásperas e hirientes, están muertas ya, pues la providencia  los ha matado. No es necesario que una personalidad gloriosa como tú les mate de nuevo. Mi querido señor, aunque los materialistas, que de por sí están confundidos bajo la insuperable energía ilusoria del Dios Supremo,  y  en ciertas ocasiones cometen ofensas, la persona santa,  compasivamente no lo toma en serio. Sabiendo que cometen ofensas porque están bajo el yugo de la energía ilusoria, el santo no manifiesta su potencia para castigarles- reprenderlos. Mi querido señor, tú nunca quedas confundido bajo la formidable influencia de la energía ilusoria de la Suprema Personalidad de Dios. Por esa razón, eres omnisciente y debes ser misericordioso y compasivo con aquellos que, confundidos por esa misma energía ilusoria, están muy apegados a las actividades fruitivas.

EL SEÑOR BRAHMA CONTINÚA

Mi querido señor Shiva, tú eres el beneficiario de una parte del sacrificio, y eres quien otorga el resultado. Los malos sacerdotes no te entregaron tu parte, y por esa razón lo destruiste todo, y el sacrificio está incompleto. Ahora puedes hacer lo que sea necesario y tomar la parte a la que tienes derecho. Mi querido señor, por tu misericordia que el ejecutor del sacrificio,El Rey Daksa, vuelva a la vida, que Bhaga recupere los ojos, Bhrgu el bigote, y Pusa los dientes. ¡Oh, señor Shiva!, que por tu gracia los semidioses y sacerdotes a quienes tus soldados rompieron los miembros se recuperen de las heridas. ¡Oh destructor del sacrificio!, por favor, toma tu porción y permite, por tu gracia, que el sacrificio se complete”.

SHIVA SATISFECHO CON SUS DEVOTOS

El Señor Shiva, satisfecho con las palabras del Señor Brahma, le respondió con las siguientes palabras. “Mi querido padre, Brahma, esos semidioses son infantiles y poco inteligentes, y por esa razón, yo no presto atención a sus ofensas. No las tomo en serio, y les he castigado solamente para corregirles. La cabeza de Daksa ha quedado reducida a cenizas; por lo tanto, tendrá una cabeza de cabra. El semidiós de nombre Bhaga podrá ver su parte del sacrificio a través de los ojos de Mitra. El semidiós Pusa sólo podrá masticar con los dientes de sus discípulos, y si está solo, tendrá que conformarse comiendo una masa hecha de harina de garbanzo. Pero los semidioses que han decidido darme mi parte del sacrificio se recobrarán de todas sus heridas.  Aquellos que han perdido los brazos, tendrán que trabajar con los brazos de Asvini kumara, y los que han perdido las manos, tendrán que valerse con las manos de Pusa. Los sacerdotes también tendrán que actuar de esa manera. En cuanto a Bhrgu, tendrá la barba de la cabeza de cabra. ”

TODOS SINTIERON COMPLETA SATISFACCIÓN AL ESCUCHAR  A SHIVA

Todas las personalidades allí presentes sintieron una profunda satisfacción en sus corazones cuando escucharon las palabras del Señor Shiva, quien es el principal entre los  otorgadores de bendiciones. A continuación, Bhrgu, el principal de los grandes sabios, invitó al Señor Shiva al recinto de sacrificio, y todos ellos semidioses, y  sabios, junto con el Señor Shiva y el Señor Brahma—pasaron al lugar donde se estaba ejecutando el sacrificio. Siguiendo cuidadosamente las indicaciones del Señor Shiva, el cuerpo de Daksa fue unido a la cabeza del animal que se  sacrificó en el yajña.

LA CABEZA DE DAKSHA

Con gran ira, todos los hombres de Daksha fueran muertos, incluyendo el propio Daksha, cuya cabeza fue separada del cuerpo. Entonces Shiva llevó el cuerpo de Sati y comenzó la danza de la destrucción, el Tandava NRtya. Ésta es la danza que anuncia la destrucción del universo.

VISHNU

El pánico estaba por todas partes, y los dioses se acercaran a  Vishnu quien también estaba presente en la ceremonia. Él realizó que era demasiado difícil razonar con Shiva. Por eso dejó flojamente su chakra o disco caer encima del cuerpo de Sati le partiendo en pedazos.

CABEZA DE CABRA

Las varias partes de su cuerpo se dispersaron por todas partes de India. Dondequiera que se cayera una parte del cuerpo de Sati la gente construyó una capilla a la diosa Shakti. Estas capillas gozan grande incluso hoy. Después Vishnu consoló Shiva y lo solicitó que traerá a la vida los muertos. Shiva insistió que Daksha debería ser castigado por su orgullo. Él cortó la cabeza de una cabra y unió al cuerpo sin vida de Daksha antes de revivirlo. Desde ese día Daksha se representa con la cabeza de una cabra. La ceremonia entonces fue terminada.

COMO MORTAL

Daksha también tuvo que vivir una vida como mortal, en la cual desempeñó un papel importante en la propagación de la raza humana. Kankhal es una ciudad pequeña que colinda Haridwar. Comparado a las muchedumbres en Haridwar, Kankhal es reservado y pacífico. Esto es de hecho irónico porque Kankhal era la escena de uno de los acontecimientos más violentos de la mitología hindú.

KANKHAL

El templo de Daksha Mahadeva está ubicado en Kankhal donde ocurrieron estos acontecimientos. Sobre la base del templo hay un hoyo que se dice ser la localización del fuego sacrificatorio de rey Daksha. Hay un ídolo de Sati también. Este templo fue construido por la reina Dhankaur. No lejos de este templo está el templo de Nileshwara Mahadeva, que se cree ser el lugar donde estaba señor Shiva, cuando Daksha realizaba el sacrificio.

LA PETICIÓN DE SATI

Cuando moría, Sati pidió a Sri Hari el favor de que en todas las encarnaciones siguientes ella pudiera seguir entregándose a los pies de Shiva. Por eso, volvió a nacer como Parvati, hija de una montaña en la casa de Himalaya.

Desde que Uma nació en la casa de Himalaya, la montaña se convirtió en una morada de bendiciones y prosperidad. Los sabios levantaron bellas ermitas por todas partes y el Himalaya proporcionó a todos confortables refugios.

HIMALAYA

Jóvenes árboles de distintas variedades fueron dotados de capullos y frutos que nunca se marchitaban, y en la hermosa montana aparecieron minas de diversas clases de joyas. Todos los ríos llevaban aguas santas; todos se regocijaban: pájaros, bestias, abejas. Todos los animales olvidaban sus enemistades naturales y se amaban unos a otros. Cada día era un gozo nuevo en la casa de Himachala, cuya gloria era cantada hasta por grandes dioses como Brahma.  Narada al escuchar esto, quiso ir  inmediatamente a casa de Himachala.

NARADA

El rey de las montañas le recibió con gran respeto;  después de lavar los pies del sabio, le condujo a un hermoso asiento. Al igual que su esposa, inclinó su cabeza a los pies del sabio, y roció toda su morada con agua santificada por los pies de Narada. Himachala habló de lo afortunado que era,  llamó a su hija la colocó a los pies del sabio. “Tú sabes todo, presente, pasado y futuro y lo penetras todo. Por lo tanto, oh buen sabio, dime qué hay de bueno y de malo en mi hija.” El Sabio, sonriendo, contestó con  dulces y reveladoras palabras : “Tu hija es una mina de virtudes – es hermosa, amable e inteligente por naturaleza- .Será llamada Uma, Ambika y Bhavani. Adornada con todas las buenas cualidades, la muchacha ganará el amor irreprochable de su esposo. Permanecerá unida a su señor por siempre y traerá gloria a sus padres. Merecerá el respeto de todo el universo; y lo obtendrá todo. Sólo con pensar en su nombre, las mujeres de este mundo podrán permanecer fieles a su señor, lo cual es difícil y afilado como el filo de una espada. Tu hija, oh Himalaya, ha sido dotada de signos favorables. Escucha ahora los pocos defectos que posee. Un asceta de pelo enmarañado y corazón libre de todo anhelo, completamente desnudo y con extraños atavíos, será su señor, pues lo puedo leer en la palma de su mano.”

HIMALAYA Y SU ESPOSA

Al oír las palabras del sabio y tomándolas como ciertas, Himalaya y su esposa quedaron muy desconsolados, mientras que Uma estaba muy contenta. Ni siquiera Narada podía percibir esta diferencia. Aunque su expresión exterior era igual, su sentimiento era distinto. Girija y todos sus compañeros de juegos, Himalaya y su esposa Mena, todos tenían el cabello crispado y los ojos llenos de lágrimas. Las palabras del sabio celestial Narada debían ser ciertas: Uma las recordaba en su corazón con alegría. El amor por los pies de loto de Shiva brotó en su corazón. Sin embargo, carecía de confianza en sí misma, pues la unión con Shiva le parecía muy difícil. Comprendiendo que el momento no era apropiado  para revelarlo, escondió su emoción y se sentó al lado de uno de sus compañeros. La predicción del sabio no podía ser falsa: este pensamiento preocupaba a Himavan y a  su esposa, así como a los amigos de Uma.

NARADA RESPONDIÓ

Sosegándose, el Señor de las montañas dijo: “Dime, santo señor, ¿Cuál es la solución?”. El jefe de los sabios, Narada, respondió: “Escucha, oh Himavan; nadie puede cambiar lo que el destino ha dispuesto, ni los dioses, demonios, seres humanos, Nagas o sabios. Sin embargo, te daré una solución: puede que te sirva si el cielo te ayuda. Sin duda Uma tendrá el esposo que te he descrito, pero de acuerdo con mis conocimientos, los defectos del esposo de Uma están presente en Shiva. Si ella se casa con Sankara, todos considerarán los defectos tan buenos como virtudes. Por lo tanto, el matrimonio con El será Favorable en todos los aspectos. El gran Señor Siva es verdaderamente difícil de agradar, pero queda satisfecho enseguida cuando se hace penitencia. Si tu hija practica la austeridad, el destructor del demonio Tripura, Shiva, puede incluso borrar las líneas del destino. Y aunque haya muchos que le pretendan en el mundo, ella no puede tener otro compañero excepto Shiva. El es el dador de todos los favores, disipador del sufrimiento del que suplica, océano de bondad y de alegría de su devoto. Sin complacer a Shiva no se puede cumplir los deseos ni con millones de prácticas yóguicas y Japas.”

NARADA DIO SUS BENDICIONES

Con la mente fija en Sri Hari, Narada dio sus bendiciones a Girija  diciendo: “Olvida todo temor, oh señor de las montañas: Todo Saldrá bien”. Después, el sabio regresó a la morada de Brahma, el creador. Al encontrar a su esposo solo, Mena, la esposa de Himalaya le dijo: “Mi señor, yo no pude comprender las palabras del sabio. Si el compañero de nuestra hija, se casa y su linaje son incomparables y dignos de Uma, debe realizarse pronto el matrimonio. Es mejor que la muchacha siga soltera, ya que Uma es tan querida para mí como mi propia vida. Si no conseguimos un esposo digno de Girija, todos dirán que Himalaya es torpe por naturaleza. Recuerda esto, mi señor, cuando establezcas la alianza para que no  haya causa de arrepentimiento”.

PARVATI – LA HIJA DE MENA

A continuación, Mena se postró con la cabeza a los pies de su señor. El señor de las montañas, Himalaya, replicó con voz cariñosa: “saldrán llamas de fuego de la Luna antes de que resulte falsa la profecía de Narada. “Olvida toda preocupación, querida, y fija tu mente en el señor. Sólo el que ha creado a Parvati le dará la felicidad. “Si tienes amor por tu hija, ve y aconséjale que practique la austeridad para que se produzca su unión con Shiva: no hay otra forma de superar la tristeza. Las palabras de Narada son sabias y llenas de razón. El Señor Shiva es fuente de belleza y virtudes: consciente de esto, no abrigues ningún temor. Sankara es irreprochable en todos los aspectos.”

MENA SE SINTIÓ CONTENTA

Después de oír las palabras de su esposo, Mena se sintió contenta; al instante se levantó y fue a donde estaba Girija. Al ver a Uma, las lágrimas brotaron de sus ojos y con cariño cogió la niña en su regazo. Una y otra vez la abrazaba; su voz estaba ahogada por la emoción y su lengua estaba paralizada. La madre del universo, la omnisciente Bhavani,  pronunció entonces estas dulces palabras que alegraron el corazón de su madre. “Escucha, madre: voy a contarte una visión que tuve. Un Brahmana bello y de hermosa figura me dio el siguiente consejo: Reconociendo la verdad de las palabras de Narada ve y practica la austeridad, oh doncella de la montaña; la idea es también del agrado de tus padres. La austeridad conduce a la alegría y pone fin a la tristeza y a los males. Por la virtud de la penitencia Dios creó el universo. Gracias a la penitencia Maha Vishnu protege al mundo entero. Gracias a la penitencia Shambu se encarga de destruirlo. También gracias a la penitencia Sesa lleva el peso de la Tierra sobre su cabeza. En realidad, la creación entera se sostiene con la penitencia, Bhavani, ten esto presente y practica la austeridad”.

AL OÍR HABLAR DE LA GLORIA DE PARVATI TODOS SE SINTIERON ALIVIADOS

Al oír esto, la madre quedó maravillada. Llamó a Himalaya y le comunicó la visión.  después de consolar a sus padres, Uma salió a hacer penitencia llena de gozo. Toda su familia lloraba de pena y nadie decía nada. Entonces vino el sabio Vedasira y consoló a todos. Se sintieron aliviados al oír hablar de la gloria de Parvati. Amando en su corazón a los pies de loto de su señor, Uma fue al bosque y comenzó su penitencia. Su delicada constitución no era muy apropiada para hacer austeridades, pero ella renunció a todos los lujos. fijando la mente en los pies de su amado señor. Su Devoción por los pies del señor aumentaba cada día, y quedó tan absorta en la penitencia que perdió  la conciencia de su cuerpo.

LAS AUTERIDADES DE UMA

Durante mil años, vivió sólo con vegetales. Luego, por unos días su único alimento fue el agua y el aire y después ayunó por algunos días más. Durante tres mil años se alimentó de las hojas secas que caían del árbol Bel. Finalmente dejó incluso de comer estas hojas. Entonces Uma adoptó el nombre de Aparna, la que vive sin hojas. Viendo su cuerpo mortificado con tanto sacrificio, la voz profunda de Brahma resonó por todo el cielo: “Escucha, hija del rey de las montañas; tu deseo se ha cumplido. Abandona todas tus penitencias; Shiva, pronto será tuyo. Ha habido muchos sabios, controlados e iluminados, pero ninguno de ellos realizó tales penitencias, Bhavani. Ahora disfruta de estas palabras supremas del cielo y  puesto que son verdaderas y sagradas para siempre. Cuando tu padre venga por ti, no te resistas y vuelve a casa enseguida. y cuando veas a los siete sabios , confía en la veracidad de este oráculo.”

EL SEÑOR SHIVA ESTABA AFLIGIDO POR LA SEPARACIÓN DE SU DEVOTA

Girija, hija de Himavan se regocijó al  escuchar las  palabras de Brahma,  las cuales el cielo había derramado y sintió un estremecimiento de alegría por todo su cuerpo. Desde que Sati abandonó su cuerpo, la mente de Shiva se apartó de todo. Repetía el nombre del Sr. Rama y  escuchaba acerca de las glorias de Sri Ramachandra constantemente. La encarnación de la inteligencia y la dicha, la fuente de la felicidad, Shiva, que está libre del error, la arrogancia y el deseo, vagaba por la Tierra con el corazón puesto en Sri Hari, el placer del mundo entero enseñaba la sabiduría a los sabios y explicaba las virtudes de Sri Rama. Aunque omnisciente y libre de pasión , el Señor estaba afligido por la separación de su devota.

SRI RAMA LE HABLÓ AL SEÑOR SHIVA DEL NACIMIENTO DE PARVATI

Así transcurrió mucho tiempo. La devoción a los pies de Sri Rama florecía constantemente en su corazón. Cuando Sri Rama vio la disciplina , el amor de Sankara y el sello inmaculado de la devoción de su corazón, el Señor misericordioso, quien reconoce completamente el servicio ofrecido a Él, fuente de belleza y bondad, y  encarnación d gran esplendor, apareció ante Sankara y le habló de muchas formas. “¿Quién sino tú puede cumplir tal promesa?” Sri Rama le dio muchos consejos y le habló del nacimiento de Parvati. El Señor en su infinita compasión le contó detalladamente las acciones llenas de piedad de Girija.
“Ahora, Shiva, si tienes Amor por mí, escucha mi petición. Ve y cásate con Sailaja, hija de Himalaya: concédeme este favor.”

Shiva respondió: “Aunque apenas lo comprendo, las palabras de un maestro no se pueden rechazar. Mi Señor, tu orden debe ser llevada a cabo con toda obediencia: es mi deber primordial. Las palabras de los padres , profesores y maestros se deben obedecer sin tardanza pues llevan a la dicha. Tú eres mi supremo benefactor: por eso, mi señor, me postro a tus mandatos”.

El Señor quedó complacido al escuchar las justas palabras de Sankara, inspiradas por la devoción, la sabiduría y la piedad. El Señor dijo: “Has guardado tu promesa; ahora recuerda lo que te he dicho, después, desapareció. Sankara guardó la visión en su corazón. En ese mismo momento los siete sabios vinieron a ver a Shiva. El Señor les habló con bellísimas palabras: “  Ve a donde  Parvati y pone a prueba su amor. Después  llévala a su padre Himachala,  mándala de nuevo a su casa y disipa sus dudas.”

LA PENITENCIA EN PERSONA

Entonces los sabios vieron a Gauri Parvati como si fuera la penitencia en persona. Y le dijeron: Escucha, hija de Himachala: ¿Por qué practicas una penitencia tan dura? ¿A quién adoras y qué buscas? ¿Por qué no nos revelas tu secreto?”

“Me siento muy débil para cumplir mi misión.  Se reirán al escuchar mis locuras. Mi mente ha adoptado una postura rígida y no presta atención a los consejos; podrían incluso levantar un muro de agua. Confiando en la verdad de la profecía de Narada, anhelo volar incluso sin tener alas.  fíjense en mi locura: Siempre ansío tener a Shiva como esposo.” Al oír estas afirmaciones- expresiones  los sabios rieron y dijeron: “Después de todo, tu cuerpo debe su existencia a una montaña Himalaya; dinos quién ha escuchado las palabras de Narada y quien vive en su casa.”

Narada llamó y reprendió a los hijos de Daksa y éstos no volvieron a ver su casa. Destruyó la casa de Chitraketu y luego Hiranyakasipu sufrió el mismo destino. Los hombres y mujeres que escuchan las palabras de Narada dejan siempre sus hogares y se vuelven mendigos. De Corazón astuto, tiene los atributos de un hombre piadoso; y haría que todos fueran como él.  Confía en sus palabras, deseas un esposo apático por naturaleza, desprovisto de atributos, sin vergüenza ni hogar, desnudo, de aspecto poco agradable, con una guirnalda de calaveras en el cuello; además no tiene familia y se adorna con serpientes. Dinos, ¿Qué felicidad esperas al conseguir un marido así? ¡Has sido presa fácil para los planes de ese impostor! Shiva se casó con Sati por intercesión de algunos amigos, pero luego la abandonó y dejó que muriera. “Ahora Shiva vive despreocupado; pide limosnas y disfruta de un buen sueño. ¿Pueden las mujeres permanecer siempre recluidas en una casa? “Acepta nuestro consejo. Hemos pensado en un compañero excelente para ti, excepcionalmente hermoso, piadoso, agradable y bondadoso, cuya gloria y hazañas cantan los Vedas. El está libre de toda mancha, es una mina de todas las virtudes es el señor de Laksmi – la diosa de la prosperidad, y tiene su morada en Vaikuntha. Haremos que te puedas unir a él.”

 

HE CONSAGRADO MI VIDA A SHAMBU

Al oír esto, Bhavani rió y dijo: “ se han dado cuenta de que mi cuerpo está hecho de roca. Preferiría morir antes de abandonar mi propósito. El oro es un producto de la roca que no pierde sus cualidades a pesar de ser echado al fuego. Yo no puedo olvidarme de las palabras de Narada; a mí no me importa que mi casa esté llena o vacía. El que no tiene fe en las palabras de su maestro no puede alcanzar la felicidad ni el éxito ni siquiera en sueños. Puede que el gran Señor Shiva esté lleno de faltas y Vishnu sea fuente de virtud. Sin embargo, tú sólo deseas  quien alegra tu corazón. Si me  hubieras hablado antes, oh grandes sabios, habría escuchado vuestro consejo con respeto. Pero ahora que he consagrado mi vida a Shambu, ¿quién va a sopesar – medir sus méritos y sus faltas? Si  están empeñados en unir a una pareja y no  pueden evitarlo, no faltan pretendientes y doncellas con quienes lo puedan  hacer; los que encuentran satisfacciones en esos juegos no conocen el aburrimiento. Pero yo debo casarme con Shambu o quedarme virgen, no importa si tengo que seguir luchando diez millones de vidas. No me olvidaré de los consejos de Narada aunque Shambu mismo me diga cien veces que lo haga. Me postro a sus pies, continuó Parvati, la madre del universo, por favor, vuelvan  a sus casas. Ya es tarde.”

LA DEVOCIÓN DE PARVATI

Al ver la devoción de Parvati, los grandes sabios exclamaron: “Gloria a ti, oh Bhavani, Madre del Universo. “Tú eres Maya, mientras que Shiva es Dios mismo. Vosotros sois los padres del universo entero. “ postraron su cabeza a los pies de Parvatiy se marcharon. Por sus cuerpos corría un estremecimiento de emoción que les invadía una y otra vez.

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Entonces los siete sabios fueron a ver a Shiva y le refirieron toda la historia de Uma. Shiva se quedó maravillado al oír hablar de su amor, y los Saptarsis regresaron a sus casas llenos de alegría. Entonces Shambu concentró su mente y empezó a meditar en el Señor. Rama. En aquellos días había aparecido un demonio llamado Taraka; su fuerza, gloria y majestad eran verdaderamente enormes. Había conquistado todos los planos así como a sus guardianes, y todos los dioses se habían visto  desprovistos de su felicidad y prosperidad. Taraka no conocía la edad ni la muerte, y era invencible. Los dioses habían luchado contra él muchas veces, y siempre perdían. Entonces acudieron a Brahma y le hablaron de sus  infortunios. El Creador les encontró en un estado muy miserable. Y les consoló diciendo: “El demonio sólo morirá cuando nazca un hijo de Shambu, pues solamente él podrá vencerle. Actúa de acuerdo a lo que  les digo. Dios os ayudará y su plan tendrá éxito. Sati, quien dejó su cuerpo en el sacrificio realizado por Daksa, ha vuelto a nacer en casa de Himachala. Ha sufrido- realizado  penitencias  para ganar la mano de Shambu; y Shiva ha renunciado a todo y ha quedado absorbido en la contemplación. Aunque no parezca adecuada, escucha mi proposición. ve a donde Cupido y envíalo donde  Shiva; déjalo que rompa la serenidad de su mente. Luego iremos y postrándonos a los pies de Shiva le convenceremos para que se case aunque sea en contra de su voluntad. Solamente así quedarán satisfecho los intereses de los dioses.”

EL CUPIDO

“La idea es excelente”, dijeron todos. Entonces los dioses rezaron con gran fervor, y el dios del Amor, armado con cinco flechas – El loto blanco, la flor  a soka, el capullo del mango, el jazmín y el loto azul son las cinco flechas con las que va armado el dios del amor –  y con un pez en el blasón de su estandarte, apareció ante ellos . Los dioses le contaron sus sufrimientos; al oír su relato, el dios del amor se quedó pensativo y sonriente y les dijo: “Si voy contra Shambu, no recibiré ningún bien. “Sin embargo, haré lo que me piden, pues los Vedas dicen que la bondad en la mayor de las virtudes. Los santos siempre alaban al que entrega su vida en servicio a los demás.” Despuès de decir esto, el dios del amor se postró ante ellos y partió con el ramo de flores en la mano y con sus amigos. Cuando se iba, el amor pensó que la enemistad con Shiva significaba la muerte segura. Entonces desplegó su poder y el mundo entero se puso a su servicio. Cuando el dios del amor mostró su poder, todas las barreras impuestas por los Vedas se desmoronaron al instante. Todo el ejército de Viveka (Conocimiento discernidor), castidad, votos religiosos, todo tipo de autodominio, fortaleza, piedad, sabiduría espiritual y conocimiento de la divinidad cualificada con forma o sin ella, la moral, las oraciones, el Yoga, y el desapego, huyeron aterrados. Viveka emprendió el vuelo con todos sus aliados; sus grandes guerreros se retiraron del campo de batalla. Se fueron todos y se escondieron en las cuevas de las montañas, las cuales eran los libros sagrados de aquel tiempo. Hubo una gran revolución en el mundo, y todos dijeron: “Dios mío, ¿Qué va a suceder? ¿Qué poder nos salvará? ¿Quién es ese ser sobrehumano con dos cabezas, por el cual el señor de Rati, el amor, ha levantado con furia su arco y sus flechas?” Todas las criaturas existentes en el mundo, animadas o inanimadas, con atributos masculinos o femeninos, violaron sus leyes naturales y quedaron completamente poseídas por la lujuria. Todas las mentes se llenaron de lujuria; las ramas de los árboles se doblaron al ver a las enredaderas. Los ríos como torrentes se precipitaron a unirse con el océano; los lagos y estanques se unieron en mutuo amor. Si tales cosas sucedieron en la creación inanimada, ¿quién podría referir las acciones de los seres sensibles? Las bestias que caminaban sobre la tierra, los pájaros que surcaban el aire, y el agua perdieron todo sentido del tiempo y fueron víctimas de la lujuria.

EL MUNDO ENTRÓ EN UN ESTADO DE AGITACIÓN

El mundo entero entró en un estado de agitación y quedó ofuscado por la pasión. Los pájaros chakravaka  – gansos rojizos – no diferenciaban el día y la noche. Los Dioses, demonios, seres humanos, kinnaras  – semidioses, serpientes, espíritus del mal, enemigos, fantasmas y vampiros, hasta los Siddhas, adeptos espirituales, los grandes sabios que no sienten atracción por el mundo y los Yoghis abandonaron su yoga bajo la influencia de la lujuria. Y si los grandes Yoghis y Ascetas estaban completamente poseídos por la lujuria, ¿qué se puede esperara de la gente ordinaria? Aquellos que siempre habían mirado a la creación animada e inanimada llena de Brahma, ahora la veían llena de sexo. Las mujeres veían el mundo lleno de hombres, mientras que para éstos estaba lleno de mujeres. Y éste maravilloso juego del amor duró en el universo casi una hora.

EL CUPIDO Y SHIVA

Cuando Cupido encontró a Shambu tembló al ver a Shiva, y el mundo entero volvió a la calma. Inmediatamente todos los seres recobraron su paz mental igual que el hombre ebrio siente alivio cuando ha pasado el efecto del alcohol. Al ver a Bhagavan Rudra, Shiva, el dios del amor se llenó de terror, pues Shiva es difícil de vencer y comprender. Se sintió tímido al retirarse y fue incapaz de hacer algo. Finalmente se decidió por la muerte y preparó un plan. Entonces hizo que apareciera la hermosa primavera, reina de todas las estaciones; aparecieron hileras de árboles cargados de flores. La naturaleza desbordaba de amor, la pasión se despertaba hasta en las almas muertas, y la belleza del bosque era indescriptible. El dios del amor con su ejército había agotado sus innumerables estrategias; sin embargo el éxtasis de Shiva no se rompía. Esto enfureció a Cupido. Quien viendo una hermosa rama de un árbol de mangos, se subió a ella con cara de frustración. Unió sus cinco flechas a su arco de flores y con mirada llena de ira estiró el arco hasta sus mismos oídos. Disparó las cinco flechas y éstas hirieron el pecho de Shiva. El éxtasis se rompió y Shambu despertó.

SHIVA FURIOSO

La mente del Señor estaba muy turbada. Abrió  los ojos y miró a su alrededor. Cuando vio a Cupido escondido tras las hojas del mango, se puso muy furioso  e hizo temblar las tres esferas. Entonces Shiva descubrió su tercer ojo, y en cuanto miró al dios del amor, éste quedó reducido a cenizas. Un gran lamento se extendió por todo el universo. Los dioses estaban alarmados y los demonios satisfechos. Pensar en la pérdida de los placeres sensuales entristecía a los voluptuosos, mientras que los esforzados yoguis se sentían libres de una espina. Rati, esposa del dios del amor, se desmayó al enterarse de la suerte de su señor. Cuando recobró la concienciase acercó a Sankara llorando y lamentándose, con sus manos juntas le suplicaba de muchas formas, y se quedó parada frente a Él. Al ver a la desvalida mujer, el bondadoso Señor Shambu, a quien es fácil aplacar, profetizo de este modo: “De ahora en adelante, Rati, tu esposo será llamado Ananga; tendrá poder incluso careciendo de cuerpo. Escucha ahora cómo volverás a estar con él. “Cuando Sri Krishna descienda del linaje de Yadu para aliviar a la Tierra del sufrimiento, tu señor nacerá de nuevo como su Hijo; esta predicción no puede dejar de cumplirse.”

LA PETICIÓN DE BRAHMA

Despuès de escuchar las palabras de Sankara, Rati se fue a su morada. Cuando Brahma y otros dioses se enteraron de lo sucedido,  se dirigieron a Vaikuntha, y de allí todos los dioses, incluyendo al Sr. Vishnu y Brahma partieron hacia donde estaba el misericordioso Shiva. Agradaron al Señor  y después le hablaron severamente . Entonces Shiva, océano de compasión dijo:” díganme, inmortales, ¿qué desean?”  El Señor Brahma le dijo: “maestro Señor, Tú eres quien controla toda; aun así, , mi devoción a Ti me  impulsa a hacerte esta súplica: “mi señor , El Corazón de todos los mortales está dominado por un deseo muy fuerte. Ellos anhelan poder ser testigos de tu boda… “¡Oh humilde Señor del amor! Haz que de alguna forma nuestros ojos se puedan regocijar con este feliz suceso.  Al incinerar al dios del amor, y otorgarle un favor a Rati calmando su corazón has hecho bien  ¡oh océano de la compasión¡. Después de aplicar el castigo, los buenos maestros acostumbran a derramar su gracia como consecuencia natural. Parvati ha practicado la penitencia hasta un punto difícil de valorar; acéptala ahora con cariño”.

LA SÚPLICA DE BRAHMA

Al oír la súplica de Brahma y recordando las palabras del Señor Rama, Shiva contestó con alegría: “Así sea”. Entonces los dioses hicieron resonar sus timbales, y  derramando una lluvia de flores, exclamaron: “¡Victoria, victoria al  señor de los cielos!” Creyendo que el momento era oportuno, los siete sabios hicieron su aparición, e inmediatamente Brahma les envió a la casa de Himavan. En primer lugar fueron a ver a Bhavani y se dirigieron a ella al unísono con palabras dulces y engañosas:“Por fiarte de los consejos de Narada, no prestaste atención a nuestras propuestas. Tu promesa ha sido destruida, pues el gran Señor. Shiva ha quemado al dios del amor”. Al oír esto, Bhavani sonrió y dijo: “Oh grandes e iluminados sabios;  se han expresado bien. Según ustedes, ahora Shambu ha quemado al dios del amor, pero hasta ahora sufría por causa del amor. “Sin embargo yo sé que Shiva está eternamente en contacto con el infinito, no ha sido creado, es irreprochable, libre de toda pasión y alegría humana. conociendo esto- consciente de esto, yo le he servido con amor en pensamiento, palabra y obra,  escúchenme, grandes sabios: El Señor. Misericordioso hará que se cumpla mi promesa. Sus afirmaciones de que Hara ha quemado al dios del amor es muestra de una lamentable falta de  discernimiento. El fuego, amigos, posee la propiedad inherente  de repeler la escarcha, y si lo hace perece irremediablemente. Igualmente ocurre con el dios del amor y el gran Shiva.

LOS SABIOS SE ALEGRARON AL ESCUCHAR A BHAVANI

Al escuchar a Bhavani y ver su devoción y su fe, los sabios se alegraron. Inclinaron su cabeza ante ella y fueron a Himavan. Le contaron todo lo ocurrido y él se sintió muy afligido al saber que Shiva había quemado al dios del amor. Entonces los sabios le hablaron del favor concedido a Rati y de este modo Himavan de sintió más consolado. Recordando la gloria de Shambu, Himachala citó a grandes sabios. Fijó una fecha favorable según la posición de las estrellas y una hora determinada, y después de decidir el momento  y la hora exacta de la boda lo anotó según los preceptos Védicos y se lo entregó a los sabios.

LA CEREMONIA

Cuando Brahma lo leyó, su corazón  se desbordó    de alegría  al igual que los sabios semidioses  y todos los presentes. Caían flores del cielo, la música provenìa de diversos instrumentos y se colocaron recipientes propicios en todas partes. Los Dioses empezaron a decorar sus carros aéreos; se veían señales de felicidad y buenos augurios, y las doncellas celestiales – apsaras – cantaban llenas de júbilo. Los  sirvientes de Shambu comenzaron a engalanar a su Señor. Sus cabellos formaban una corona y adornados con crestas de serpientes.

EL SEÑOR SHIVA UNA FUENTE DE BENDICIONES Y MISERICORDIA

Como pendientes y brazaletes tenía también serpientes; su cuerpo fue rociado de cenizas y sobre la espalda  llevaba una piel de león. En su hermosa frente lucía la media luna, y el río Ganges en la corona de su cabeza, y el hilo sagrado estaba formado por tres ojos y una serpiente. Su garganta estaba negra por el veneno que se tomò al principio de la creación, y llevaba una guirnalda de cráneos humanos en el cuello. Aun vestido con sus misteriosos atavíos, seguía siendo una fuente de bendiciones y profunda misericordia. Un Tridente –Trishula – y un pequeño tambor (Damarú) adornaban sus manos. Shiva cabalgaba en un toro blanco mientras tocaban sus instrumentos. Las divinidades femeninas sonreían al verle, y se decían: “No hay en todo el mundo novia digna de este novio”. Vishnú, Brahma y los semidioses se unieron al cortejo del novio en sus respectivos carros. Los inmortales presentaban un aspecto incomparable; sin embargo, no se comparaba con  el aspecto del novio.

SHIVA SONRIÓ

Entonces Maha Vishnú llamó a los guardias de los diferentes ejércitos y, sonriendo, les dijo: “Cada uno con su propio séquito debe marchar por separado. “La procesión, no es digna del novio. Es como si  estuviéramos  haciendo el ridículo en una ciudad que no  conocen.” Al oír las palabras de Sri Vishnú, los dioses sonrieron y partieron cada uno con su grupo. El gran Señor. Shiva sonrío al ver que el humor de Sri Rama nunca fallaba. En cuanto oyó estos bellos comentarios de su amigo, envió a Bhrngi para que llamara a todos sus siervos.

EL EJÉRCITO DE SHIVA

A la llamada de Shiva vinieron todos y postraron su cabeza a los pies de loto de su señor. Maha Deva rió al ver a su ejército ataviado con vestidos multicolores y avanzando con toda clase de vehículos. Algunos no tenían cabeza, mientras que otros eran como monstruos de muchas cabezas; algunos no tenían pies ni manos. Otros tenían numerosos ojos, y otros no tenían ninguno. Algunos eran fuertes y bien formados, mientras que otros tenían cuerpos muy delgados. Algunos tenían cuerpos muy flacos y otros sin embargo eran robustos; unos iban limpios y aseados, mientras que otros llevaban vestidos sucios. Iban adornados de forma temible con calaveras en las manos y rociados de sangre fresca. Tenían cabezas de burros, perros, cerdos y chacales, y la diversidad de sus atavíos era incontable. Los grupos de espíritus, duendes y hadas no podían describirse. Los espíritus bailaban y cantaban; tenían un aspecto fantástico y absurdo, y hablaban de una forma muy peculiar. Ahora el cortejo era ya bastante digno del novio. Los que componían la procesión animaban el recorrido con muchas diversiones. Por su parte Himachala erigió un pabellón indescriptible. Todas las montañas del mundo, grandes o pequeñas y todos los bosques, mares, ríos y lagos fueron invitados por Himachala. Capaces de tomar la forma que quisieran, adoptaban cuerpos hermosos y acudían a la casa de Himachala con sus sèquitos y bellas esposas. La ciudad en la que se había encarnado la madre del universo superaba cualquier descripción. La prosperidad y el éxito, la riqueza y la felicidad siempre iban en aumento y se manifestaban en nuevas formas. Cuando se oyó que el cortejo del novio estaba  por llegar, la ciudad se sintió conmovida, y parecía aún más bella.

EL CORTEJO DEL NOVIO

Un grupo de hombres adornados y con vehículos decorados de diversas formas se adelantó a recibir el cortejo con el debido honor. Al ver a los Inmortales, sus corazones se alegraron. Y  se sintieron aún más felices al ver a Sri Maha Vishnú. Pero al observar la comitiva de Shiva, todos los animales sobre los que montaban comenzaron a retroceder y huir llenos de temor. Las personas mayores  se paralizaron, y los niños  corrìan despavoridos hacia sus casas llenos de miedo. Cuando sus padres extrañados preguntaban ellos temblororosos decían: “¿Qué podemos decir? su aspecto no se puede describir. No sabemos si era el cortejo del novio o el ejército de la muerte. El novio  cabalga sobre un toro; serpiente, calaveras y cenizas son sus adornos. Va desnudo, su pelo está enmarañado y su aspecto es temible. Va acompañado de fantasmas, espíritus, duendes, hadas y demonios de rostros espantosos.  quien sobreviva al ver el cortejo de este novio es muy afortunado y sólo él será testigo de la boda de Uma”.  Esto decían los niños mientras iban de casa en casa. Los padres sonreían pues sabían que  se referìan al séquito de Shiva. Tranquilizando a sus hijos les decían: “No  teman, no hay razón para tener miedo”. El grupo que recibió al novio y a su cortejo regresó y ofreció confortables alojamientos a todos los invitados. Mena, la madre de Parvati encendió antorchas de buen augurio para alumbrar al novio, y las mujeres que le acompañaban cantaban melodías de júbilo. Mena acudió a recibir al Señor Hara llena de alegría con una bandeja de oro  en sus hermosas manos.

EL NOVIO

Cuando vieron a Rudra con su temible aspecto, las mujeres quedaron sobrecogidas de temor Huyeron llenas de pánico y se metieron en sus casas, mientras que el gran Señor. Shiva se dirigía a los alojamientos del cortejo nupcial. Mena se sentía apenada y mandó a llamar a Parvati. Con gran cariño la hizo sentar en su regazo; las lágrimas acudieron a sus ojos que parecían dos lotos azules. “¡Y pensar que el creador que te ha hecho tan hermosa ha sido tan loco de darte un hombre tan lunático por esposo! Que extraño que el creador que te ha hecho tan bella, te haya dado un hombre tan loco. Por fruta que debería haber adornado el árbol dador de deseos, se ve irremediablemente en una planta espinosa.  Preferiría tomarte en mis brazos  y caer de la cima de una montaña o tirarme a las llamas o ahogarme en el mar antes de que mi casa quede destruída y sea mal considerada en todo el mundo, todo menos dejar que tú te cases con este loco mientras yo esté viva”. Todas las doncellas allí reunidas se sintieron afligidas al ver tan triste a la esposa de Himachala. Recordando el cariño de su hija, se lamentaba, lloraba y exclamaba de la siguiente manera: “¿Qué daño he hecho yo a Narada para que haya arruinado así mi hogar y aconsejado de tal forma a Uma que se haya empeñado en sufrir penitencia para conseguir un marido loco? En realidad el sabio Narada desconoce la pasión y el cariño; no tiene riquezas, hogar ni esposa y permanece indiferente ante todo. Por eso, se dedica a destruir los hogares de los demás. El no tiene vergüenza ni temor. ¿Qué sabe una mujer estéril de los dolores del parto?.

LO QUE LA PROVIDENCIA HA DISPUESTO NO SE PUEDE ALTERAR

Al ver a su madre tan apenada, Bhavani con dulzura y prudencia  le dijo: “Lo que la providencia ha dispuesto no se puede alterar. Comprende esto y no  te preocupes, madre. Si mi destino es tener un esposo loco, ¿Para qué vamos a culpar a alguien? ¿Puedes cambiar acaso las leyes de la Providencia? Así pues, no te lamentes innecesariamente. “No te reproches, cesa de quejarte: éste no es momento de lamentos. Dondequiera que yo vaya, debo recoger toda la alegría y la tristeza que me ha sido asignada.” Al oír la suavidad y corrección de las palabras de Uma, todas las mujeres se entristecieron. Culpaban al creador con  diferentes argumentos y  lloraban sin cesar. Al enterarse de esto, Himachala se dirigió a su casa acompañado  por Narada y los siete sabios. Entonces, Narada les tranquilizó, contándoles la vida pasada de Uma, El dijo: “Mena escucha mis palabras atentamente: Tu hija no es otra sino Bhavani, la eterna Compañera de Shiva, Madre del Universo. Ella es divina energía, imperecedera y no creada, no tiene principio. Ella es la mitad inseparable de Shambu. Ella crea, sostiene y destruye el universo, y toma el aspecto de una forma material según su deseo. Primero nació en la casa de Daksa, su nombre era Sati y su forma era muy bella. En esa encarnación Sati también se casó con Sankara. La historia es bien conocida en todo el mundo”. Al oír el relato de Narada, la tristeza de sus corazones desapareció. En un instante  este relato se divulgó por toda la ciudad.

LA DEVOCIÓN DE LA FAMILIA DE PARVATI

Luego Mena y su compañero Himavan se regocijaron y se postraron repetidas veces a los pies de Parvati. Todos los ciudadanos, hombres, mujeres y niños, tanto jóvenes como ancianos, se sentían felices. Se colocaron jarros de oro por todas partes. Se prepararon multitud de platos diferentes de acuerdo con las leyes gastronómicas. Es imposible describir las variedades de platos preparados para tal Celebración. Himachala llamó a todos los miembros de la comitiva del novio, incluyendo al Señor. Vishnú, Brahma y los semi dioses, los cocineros invitados comenzaron a servirles los más delicados platillos, el banquete se extendió por mucho tiempo. La energía presente en la cena no puede ser descrita en ningún idioma.

EL RITUAL AUSPICIOSO

Después de lavarse la boca con agua al final de la cena, los dioses recibieron hojas de betel y regresaron a sus alojamientos. Los siete sabios llamaron a Himavan y le leyeron la nota donde estaba escrita la hora fijada para la boda, y viendo que había llegado ese momento, Himavan mandó a buscar a los dioses. Himachala preparó un confortable  lugar a cada uno de los dioses. Se levantó un altar según el ritual de los Vedas, sobre el altar se colocó un hermoso y divino trono con un par de leones en los brazos; parecía una obra del creador mismo. Shiva tomó asiento en el trono, entonces los grandes sabios fueron en busca de Uma quien  estaba ricamente ataviada  y acompañada por sus doncellas . Todos los dioses quedaron extasiados ante su belleza. Los grandes sabios celebraron la ceremonia con todos los detalles como está  prescrito en los Vedas. agarrando hierba sagrada, Kus, y tomando a la novia de la mano, el rey de la montaña Himalaya se la ofreció a Shiva sabiendo que ella es su eterna compañera.

LA FELICIDAD DE LA PAREJA

Cuando el gran Shiva tomó a la novia de la mano, los grandes dioses se  sobremanera . Los sabios cantaban las fòrmulas védicas, mientras los dioses exclamaban: “¡Toda victoria a Sankara!”Se oían instrumentos de todo tipo, y del cielo caían infinidad de variedades de flores. Himachala obsequió  muchos regalos como dote; luego unió las manos y dijo: “No tengo nada para darte, Sankara, pues tus deseos están ya cumplidos”. No pudo seguir hablando y se quedó abrazado a los pies de Shambu. Shiva, océano de misericordia, consoló a Himalacha con gran cariño. Luego Mena, con el corazón lleno de amor, Tomó los pies de loto del Señor. Sankara, y le dijo: “Señor, Uma es para mí tan querida como mi vida. Tómala como sierva de tu casa y perdona todas sus faltas. Por favor, concédeme este favor.”

Shambu tranquilizó a su suegra de muchas formas, y ella después de postrar su cabeza a los pies de loto del Señor regresó a su casa. Luego, la madre llamó a Uma, y sentándola en su regazo, le aconsejó así: “Adora eternamente los pies de Sankara: a esto se reduce todo tu deber como esposa. Esposo es el dios de la esposa; para ella no existe otra divinidad” Mientras hablaba, sus ojos se llenaron de lagrimas y apretó a la muchacha contra su pecho. “¿Por qué Dios ha creado a la mujer?

Aquel que depende de otros nunca puede esperar la felicidad.” Tras despedirse de su madre, Bhavani partió, todos la bendijeron. Así sus compañeros la condujeron hasta el Señor Shiva. De esta manera termina este hermoso relato de la boda del Señor Shiva y Parvati.